Kilo y medio de Amor
Me escribió y me dijo que vaya a su casa esa noche. Me haría el amor para tenerme contenta y así conseguiría mi firma como co-deudora de un préstamo en el banco para comprar su auto. La titular del crédito sería Sandra, y luego de dos años, me enteraría que la que pagaría el crédito era Claudia. Su padrastro me había comentado que salía con Sandra, pero cuando le pregunté a él y a su hermana, negaron todo y yo quise confiar. El padrastro me dijo: no valora una mujer como vos, es una pena. Sandra es la mujer que siempre viene acá. De repente todo tenía sentido y yo estaba siendo manipulada bajo mi consentimiento. Todo lo que había hecho en aras de ser desprendida de lo material se me estaba vomitando en la cara. Acaso yo estaba comprando su amor? Decidió incrementar su tarifa? Estaba yo metida en un negocio de compra-venta sin haberme dado cuenta? Mi autoestima estaba por los suelos cuando lo conocí. Venía con la mochila a cuesta de que no supe retener al papá de mi hijo, simpleme...